El reconocido arquitecto británico, David Chipperfield, presentó ayer en el Ayuntamiento de Málaga las líneas maestras de su ambicioso proyecto para la transformación del Puerto de Málaga. La iniciativa, promovida por el Grupo Inversor Hesperia y el fondo catarí Al Alfia a través de la sociedad Andalusian Hospitality II, busca recuperar un espacio público para la ciudad desde una perspectiva de sostenibilidad urbana, social y medioambiental.
Durante la reunión, en la que participaron el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, el presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Rubio, y diversas autoridades urbanísticas, Chipperfield expuso su visión de convertir el área del Dique de Levante en un espacio dinámico y accesible para los ciudadanos.
«Es una oportunidad de incorporar a la ciudad un nuevo espacio público, permitiendo que la ciudadanía de Málaga se apropie de él a través de sus actividades y recorridos», destacó el arquitecto.
Un nuevo concepto de integración urbana
La propuesta se fundamenta en la combinación de diferentes usos y la generación de espacios comunes y públicos, con jardines y zonas peatonales que fomentan el disfrute de residentes y visitantes. Este enfoque se materializará a través de una secuencia de jardines que conectará la nueva infraestructura con la Farola y el centro de la ciudad, consolidando la apertura del puerto a Málaga.
Desde el Grupo Inversor Hesperia, su presidente José Antonio Castro calificó el proyecto como «un hito transformador para la ciudad», mientras que Jordi Ferrer, CEO del grupo y administrador de Andalusian Hospitality II, subrayó que Málaga «se posicionará como un destino internacional de referencia tanto en turismo como en negocios».
Por su parte, Abdulla Al Darwish, en representación del fondo catarí Al Alfia, destacó la importancia de Málaga dentro de la estrategia de inversión del grupo y su confianza en que el proyecto fortalecerá la proyección internacional de la ciudad.
Un espacio público vibrante y sostenible
El diseño de Chipperfield se estructura en torno a dos grandes gestos arquitectónicos: un podio de dos alturas que evoca la arquitectura andaluza, con patios y jardines diseñados para optimizar el clima, y una torre ligera que se integra con el horizonte malagueño.
El proyecto también incorpora estándares medioambientales avanzados, priorizando la ventilación natural y la reducción del consumo energético. La planta baja se ha concebido como un espacio continuo y accesible en un 90%, difuminando las fronteras entre lo público y lo privado para reforzar el carácter abierto de la intervención.
Además, se han diseñado seis espacios diferenciados que enriquecerán la experiencia del visitante: el Balcón de Levante, la Plaza del Puerto, la Plaza de la Arquería, el Patio de las Palmeras, el Paseo del Dique y el Patio del Agua. Cada uno de estos elementos contribuirá a la creación de un entorno urbano dinámico y sostenible.
Próximos pasos
El equipo de Chipperfield y los promotores del proyecto presentarán la documentación para la concesión en marzo, siguiendo el calendario estipulado. Una vez superada esta fase, la Autoridad Portuaria elevará la propuesta a Puertos del Estado para su aprobación definitiva en el Consejo de Ministros.
Con esta intervención, Málaga avanza hacia un modelo de desarrollo urbano que apuesta por la sostenibilidad, la integración de espacios y la mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos, consolidando su posición como una de las ciudades más innovadoras del Mediterráneo.


