La Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) ha expresado su firme rechazo a la implantación de la denominada «tasa turística«, advirtiendo de su impacto negativo en el sector turístico y en la economía local. Según Aehcos, esta medida supondría un incremento del 4,8% en los precios de las vacaciones para los andaluces que viajen por la propia región, afectando también a los residentes de Málaga, donde el 21,6% de los turistas son andaluces.
José Luque, presidente de Aehcos, ha explicado que la tasa no es más que un nuevo impuesto, que además de no ofrecer un retorno directo al sector, generará agravios fiscales entre comunidades. «Este impuesto afectará no solo a los turistas extranjeros, sino a los propios andaluces que quieran disfrutar de su tiempo de ocio en la región, incluidos los malagueños que se alojen en un hotel de su propio municipio», señaló.

Impacto económico para los turistas andaluces
Los datos son claros: en 2023, Málaga recibió 1,7 millones de viajeros andaluces, que generaron más de 5,7 millones de pernoctaciones. De aplicarse la tasa, estos turistas aportarían más de 17,1 millones de euros al nuevo impuesto, lo que representa el 22% del total recaudado. A modo de ejemplo, una familia de cuatro miembros que pase el Puente del Pilar en Málaga vería incrementado el precio de su estancia en 36 euros, solo por el impuesto.
Aehcos también ha señalado que el incremento de los precios afectaría a la competitividad de los destinos turísticos andaluces, lo que repercutiría negativamente en la fidelización de los visitantes. «Un coste adicional en el alojamiento reduce la satisfacción del turista y, a largo plazo, puede dañar la imagen de nuestros destinos», comentó el comité ejecutivo de Aehcos.
Agravios fiscales y falta de retorno
Uno de los principales argumentos de la asociación hotelera es el trato desigual que genera esta medida entre las distintas comunidades autónomas, ya que cada una decide de forma independiente si aplicar o no la tasa turística. En regiones como Baleares o Cataluña, donde ya se aplica, Aehcos afirma que los fondos recaudados no han revertido directamente en el sector turístico, sino en cubrir déficits de financiación pública en otras áreas.
«Los impuestos no tienen un destino específico y no garantizan un retorno al turismo. Esto solo contribuye a la inflación y a aumentar el coste de vida para todos», señala Luque.
Alternativas a la tasa
En lugar de imponer un nuevo impuesto, Aehcos propone explorar otras fuentes de financiación para los municipios turísticos, como subvenciones estatales o fondos europeos. También sugieren desarrollar iniciativas específicas para mejorar la sostenibilidad y gestión turística. «La calidad del turismo no depende del precio, sino de la oferta diferenciada y las experiencias que se ofrezcan a los viajeros», concluyó José Luque.
Aehcos insiste en que esta tasa afectaría principalmente a los propios ciudadanos de Andalucía, y llama a buscar soluciones alternativas que no perjudiquen a la competitividad del sector ni al bolsillo de las familias.



