«Mi gran frustración es que Bullnet no haya invertido nunca en una empresa del Parque Tecnológico”. Javier Ulecia y Miguel del Cañizo recuerdan esas palabras de Felipe Romera cuando su gestora de capital riesgo comenzaba a sonar fuerte por la actividad que lleva a cabo: invertir única y exclusivamente en ‘deep tech’ en España.
A punto de cumplirse 25 años de la primera operación que firmaron, Ulecia, Del Cañizo y su equipo -con Bruno Entrecanales como el primero en creer en su idea- ya atesoran experiencia, aprendizajes y cifras de vértigo. Se estrenaron a lo grande con Netspira, una startup que Ericsson adquirió por 30 millones y que fue una de las primeras compañías en las que han invertido hasta ahora.
Les impulsa una creencia clara: “Hay mucho talento tecnológico en nuestro país, aunque no lo sepamos o no nos lo creamos. Lo que se necesita es apoyo para impulsar las innovaciones tecnológicas que van tomando forma”.
Talento malagueño en cartera
De las 32 firmas por las que han apostado, dos de ellas tienen DNI malagueño, cumpliendo el deseo del actual director de Málaga TechPark: Bioherent, reconocida por sus diagnósticos in vitro de alergias a fármacos, y AGPhotonics, especializada en chips fotónicos. Ulecia las considera casos “ejemplares” que, como otras, mueven a la gestora a recorrer España para captar recursos.
A medio plazo se sumará un tercer proyecto vinculado a los “semiconductores” y “muy relacionado con la actividad de AGPhotonics”. Está en un estadio inicial y nació en “un país muy lejano”, pero su ideólogo tiene claro que lo traerá a la Costa del Sol, y ahí volverá a entrar en juego Bullnet Capital. “En unos meses esperamos confirmar detalles de la operación”, añade Del Cañizo.

Imprescindibles para Bullnet Capital
La ejemplaridad de Bioherent y AGPhotonics radica en reunir las características que la gestora considera imprescindibles. La primera es que se trate de ‘deep tech’, “alta tecnología o tecnología profunda”: soluciones basadas en descubrimientos científicos o ingeniería avanzada. Además, “solo invertimos en compañías que no venden producto al usuario final, sino a otras empresas”.
La segunda, que la iniciativa se desarrolle en España. Se consideran “inversores de proximidad” porque su papel no es el de meros socios capitalistas: acompañan al equipo “en todos los procesos que sean necesarios. No somos solo inversores financieros, sino que nos consideramos unos socios casi fundadores”, especifica Ulecia.
La tercera, el foco en “profesionales con muchos años de experiencia”: “Invertimos en sitios donde la tecnología es el motor del modelo de negocio y esa tecnología no se consigue recién salido de la universidad”.
La cuarta, que haya un mercado potencial lo bastante atractivo. Para devolver a los inversores múltiplos de lo aportado hay que vender las compañías por decenas de millones, “y eso requiere que haya músculo en ese sector”.
El último factor clave es la conexión con la dirección del proyecto, porque debe “haber confianza mutua. Al equipo fundador hay que hacerlo crecer”.
La gestora ha movido 265 millones en 25 años, impulsando startups como Bioherent y AGPhotonics.
Cómo llenar la hucha
Bullnet Capital necesita cifras millonarias para lanzar las iniciativas que cumplen esos requisitos. Como sociedad de inversión colectiva, “levantamos vehículos que son fondos con capital”. El primero reunió 20 millones de euros, invertidos en cinco empresas. Desde entonces han configurado hasta cinco de estos vehículos, y el último, que está terminando de cerrarse, aspira a los 90 millones.
Con él, el capital movido por la gestora en sus 25 años ascenderá a 265 millones de euros: 20 del primer fondo, 30 del segundo, 45 del tercero, 80 del cuarto y 90 del quinto.

Desarrollo de negocio y operación final
Con los recursos ya en cartera llega el desarrollo de los negocios, que suele dilatarse un mínimo de 10 años y puede alcanzar los 20. “No nos rendimos pronto, ¿eh?”, afirma Ulecia. Una vez alcanzados los objetivos marcados al inicio, llega la hora de la verdad: salir de las participadas.
Es la parte más compleja, porque hay que cerrar generando a los inversores la rentabilidad prevista. No existe una fórmula mágica, aunque sí indicativos que van marcando el camino. Ulecia resume así lo que define el éxito de una operación: “Siempre decimos que no vendemos startups, nos las compran”. De momento, el saldo es muy positivo, con ventas a multinacionales del nivel de Ericsson, Samsung o Activision, entre otras.
Bullnet Capital va a intervenir en un tercer proyecto de semi- conductores en Málaga
Lo que está por venir
Ulecia y Del Cañizo tienen claro que la estrategia seguirá siendo la de siempre, la misma desde que arrancaron el 1 de octubre de 2001: dar con emprendimientos prometedores, encontrar fuentes de financiación para darles alas y verlos crecer. Que se hagan mayores y dejarles volar.
Como anhelo, “encontrar algún family office o empresas malagueñas que se animen a apostar por el ‘deep tech’ y seguir así ayudando a crear empleo de calidad y a llevar a cabo innovaciones que mejoren el mundo”.

