El Ayuntamiento de Málaga y la Junta de Andalucía han presentado el avance del Plan Turístico de Grandes Ciudades, un instrumento estratégico que movilizará 16.395.334 euros, cofinanciados al 50% por ambas administraciones.
El plan, con una duración estimada de cuatro años, persigue descentralizar los flujos turísticos, reequilibrar territorialmente la actividad y reforzar el litoral Este como nuevo polo sostenible.

El Palo, eje central de la inversión
La principal actuación será el programa de regeneración urbana del litoral Este, dotado con 13.429.868 euros. Incluye la modernización del paseo marítimo de El Palo, la mejora del espacio público, la adecuación de accesos peatonales y la incorporación de soluciones verdes y criterios de sostenibilidad ambiental. El Ayuntamiento ya ha consignado 4,8 millones de euros en el presupuesto de 2026 para este proyecto.
A ello se suma una línea de 1.515.466 euros para soluciones basadas en la naturaleza, como la restauración ecológica de los arroyos Jaboneros y Gálica y la creación de corredores verdes que conecten monte, río y mar.

Cultura, accesibilidad y producto turístico
El plan contempla 500.000 euros para la activación cultural y puesta en valor del patrimonio marítimo-cultural, con programación artística y señalización interpretativa. En accesibilidad turística se destinan 300.000 euros para adaptar itinerarios, señalética inclusiva y herramientas digitales accesibles. El eje de producto turístico incorpora 100.000 euros para la creación y diversificación de experiencias y 150.000 euros para el impulso de la gastronomía como elemento identitario. También se reservan 200.000 euros para una estrategia de marketing específica del litoral Este.

Sostenibilidad y competitividad
El documento se enmarca en el Decreto 146/2016 de la Junta y está alineado con el Plan Estratégico de Turismo de Málaga 2026-2029. Entre sus objetivos figuran mejorar la resiliencia climática, integrar indicadores de sostenibilidad y reforzar el posicionamiento competitivo del destino.
El impacto esperado pasa por generar empleo vinculado a sostenibilidad e innovación, elevar el valor añadido de la oferta y avanzar hacia un modelo urbano turístico más equilibrado y respetuoso con la convivencia ciudadana.

