Fundada en 1976 en Marbella, Riversa nació como una pequeña empresa familiar especializada en el mantenimiento profesional del césped. Cinco décadas después, se ha consolidado como uno de los grandes actores del sector en España y Portugal, con más de un centenar de empleados y una facturación que ha superado por primera vez los 50 millones de euros.

Uno de los hitos clave en su trayectoria fue la firma, a finales de los años setenta, de la exclusividad para España de la marca norteamericana Toro. Ese acuerdo marcó el ADN de la compañía y definió un modelo basado no solo en la venta de maquinaria, sino en el acompañamiento técnico, el servicio y la formación como elementos diferenciales.
En los últimos años, Riversa ha impulsado una estrategia de diversificación que le ha permitido reducir su dependencia del golf y abrirse a nuevos mercados como la movilidad eléctrica, la maquinaria industrial, el riego inteligente o la economía circular. Todo ello manteniendo su carácter de empresa familiar y una clara vocación de continuidad generacional.
Entrevista con Sandro Lara, CEO de Riversa
Pregunta. Para explicarlo de forma sencilla, ¿a qué se dedica Riversa?
Sandro Lara. Somos importadores de maquinaria y equipos de riego para zonas verdes y espacios exteriores. Desde las máquinas que cortan el césped de campos de fútbol o de golf hasta soluciones para jardinería profesional, municipal o privada. Ese es el origen de la empresa y sigue siendo nuestro núcleo.

P. ¿Trabajan solo como distribuidores o también ofrecen servicios?
S.L. Depende del mercado. En grandes cuentas, como campos de golf o grandes municipios, trabajamos de forma directa y damos servicio y mantenimiento. En mercados más atomizados, como la jardinería privada, operamos a través de una red de distribución profesional, a la que formamos para que pueda dar ese servicio.
“No somos solo vendedores de máquinas: aportamos conocimiento, formación y servicio”
P. Ese modelo explica el crecimiento de la estructura de la empresa…
S.L. Exactamente. Para dar servicio directo necesitamos estar cerca del cliente. Por eso hemos crecido en delegaciones y hoy estamos en Madrid, Barcelona, Logroño, Alicante, Canarias y Lisboa, además de contar con una empresa hermana en Portugal. También tenemos 26 mecánicos propios repartidos por toda la organización.
P. ¿Con qué perfiles profesionales cuenta la empresa?
S.L. Hoy somos unas 100 personas. Aproximadamente un 25% son mecánicos, un 10% ingenieros, alrededor de un 30% comerciales, un 4% marketing y el resto logística, administración y atención al cliente. Es una empresa muy técnica, muy orientada al servicio y con perfiles muy diversos.

P. ¿Qué cuota de mercado tiene Riversa en el contexto nacional?
S.L. . Esto siempre hay que contextualizarlo. En maquinaria de golf estamos en torno al 70% de cuota, en riego de golf alrededor del 50% y en buggies entre el 35% y el 40%. Son mercados muy especializados, con pocos competidores, no mercados masivos.
P. ¿Cómo influyen factores externos como la geopolítica o los costes logísticos?
S.L. Nos afectan de forma directa. Cualquier subida del transporte, del combustible o de los fletes impacta en nuestros márgenes. Son volatilidades que tienes que asumir y gestionar, porque no puedes trasladarlas automáticamente al cliente.
“La volatilidad ya no es una excepción, es parte del día a día empresarial”
P. Riversa cumple 50 años. ¿Qué objetivos se marca para el futuro?
S.L. Yo nunca he creído que el único objetivo de una empresa sea maximizar beneficios. Mi objetivo es que Riversa siga funcionando dentro de 15 años. Que sea una empresa donde la gente quiera estar, que haya incorporado la digitalización y la inteligencia artificial a sus procesos y que siga encontrando formas de aportar valor.
P. En un entorno tan cambiante, ¿qué es lo más difícil?
S.L. La adaptación constante. A veces echas de menos un poco de estabilidad, pero la realidad es que hay que reinventarse continuamente. Cuando veamos a Riversa dentro de 15 años será una empresa en la que hemos sabido adaptarnos y que hemos hecho bien nuestro trabajo.

