El laboratorio malagueño OKT Global, con sede en el BIC Euronova, Centro Europeo de Empresas e Innovación de Málaga, ha anunciado el desarrollo de un producto cosmético pionero capaz de reprogramar la memoria biológica de la piel para que recupere sus funciones de juventud.
La compañía, especializada en biotecnología aplicada a la belleza, asegura que este avance supone “enseñar a la piel a recordar cómo era ser joven”, un enfoque disruptivo que va más allá de la corrección superficial de arrugas.
Biotecnología y neurociencia al servicio de la piel
El proyecto ha sido posible gracias a la integración de biotecnología, neurociencia y conocimiento profundo de procesos regenerativos naturales. El objetivo: activar la memoria celular cutánea para que la piel recupere su capacidad de regenerarse, adaptarse y protegerse como en su mejor etapa.
“Durante años nos preguntamos: ¿y si la piel pudiera recordar cómo era ser joven? Hoy estamos cerca de la respuesta”, explica el equipo de I+D de OKT Global.
Este enfoque científico plantea un nuevo paradigma en la cosmética, donde la piel deja de ser tratada como un tejido pasivo y se convierte en un sistema con capacidad de aprendizaje biológico.
Más que ralentizar el tiempo
A diferencia de los tratamientos actuales que se centran en ralentizar el envejecimiento, este producto busca revertir la pérdida de memoria celular, considerada la raíz del deterioro cutáneo.
En palabras del equipo investigador, se trata de “un salto de era en cosmética”. Por primera vez, la industria podría disponer de un producto que no solo mitiga los efectos visibles del paso del tiempo, sino que reactiva la función original de la piel.
El producto será presentado oficialmente en 2026, cuando OKT Global revele todos los detalles técnicos y clínicos de este descubrimiento.

