Estudió Traducción e Interpretación, pero su carrera la llevó a la programación y al marketing digital. Tras una grave crisis de estrés que le provocó pérdida temporal de la vista, recondujo su camino profesional hacia la salud laboral digital.
1. ¿Cómo nace BienConecta?
Durante una década trabajé en consultoría y programación digital. Vivía hiperconectada: empezaba el día revisando analíticas y lo terminaba respondiendo correos y WhatsApps. Eso me llevó a una crisis de estrés que me hizo perder la vista de forma temporal. Ahí decidí formarme en coaching ejecutivo y salud digital, y así nació BienConecta.
2. ¿Cómo afecta esta hiperconexión a las organizaciones?
El impacto es claro: personas agotadas son menos productivas. Desde 2020 han aumentado más de un 70% las bajas por causas psicosociales. La tecnología, bien usada, es una aliada; mal gestionada, mina la salud y la productividad.
3. ¿Se trata entonces solo de reducir el uso de la tecnología?
No. Demonizar la tecnología es un error. La clave está en diseñar entornos digitales sostenibles, con hábitos saludables y cultura de respeto a los tiempos de descanso.
4. ¿Qué ofrece BienConecta a las empresas?
Dos cosas principalmente: cumplimiento normativo -específicamente la Ley de Desconexión Digital- y formación práctica en hábitos digitales saludables. Muchas empresas ni siquiera saben que están obligadas a tener una política de desconexión. Nosotros facilitamos todo: desde el documento legal adaptado, hasta la sensibilización de equipos y líderes.
5. ¿En qué consiste esta ley de desconexión digital? El artículo 88 de la Ley Orgánica 3/2018 reconoce el derecho de los trabajadores a no responder comunicaciones fuera del horario laboral. La empresa debe tener una política escrita, consultada con representantes, comunicada a los empleados, y debe ofrecer formación en bienestar digital. No cumplirla puede implicar sanciones de hasta 7.500 euros o más.
6. ¿Hay ejemplos de acciones prácticas que realmente funcionen?
Sí. En una empresa tecnológica, añadieron una frase automática en los correos enviados fuera de horario: “Este mensaje ha sido enviado fuera del horario laboral. No requiere respuesta inmediata.” Algo tan simple redujo la ansiedad del equipo. A veces no hacen falta grandes cambios, sino pequeños gestos con intención.
7. En tu libro Felices Digitales, ¿qué mensaje destacas?
Que el equilibrio es posible. No se trata de elegir entre estar todo el día pegados al móvil o desaparecer de lo digital. Podemos convivir con la tecnología sin ser esclavos de ella. Lo
importante es hacer un uso consciente y saber cuándo apagar para poder realmente estar.
8. ¿Somos conscientes del tiempo que pasamos conectados?
Para nada. En talleres, cuando pido revisar el tiempo de uso del móvil, la mayoría se sorprende. Pensamos que son dos horas al día, pero suelen ser muchas más. La tecnología ya es una extensión de nosotros. El problema llega cuando no podemos soltarla.
9. ¿Un último consejo para empresas?
Que empiecen. Que no esperen a una crisis. La desconexión digital no es una moda, es salud y productividad. Es tiempo de entender que estar siempre disponible no nos hace mejores
profesionales. Nos hace menos humanos.

