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Teléfono de la Esperanza: La prevención del suicidio está a una llamada

Casi 15.000 veces han descolgado el teléfono en Villa Esperanza este 2024. Allí se encuentra el Teléfono de la Esperanza de Málaga, asociación dedicada a ayudar a personas en momentos de crisis. Está relacionada con la conducta suicida, pero en casi 50 años de historia les ha dado tiempo a ser mucho más.

Teléfono de la Esperanza

Villa Esperanza, sede donde se ubica la asociación desde el 24 de abril de 1976

Si a alguien en calle Larios se le pregunta por el Teléfono de la Esperanza, seguramente le suene a un servicio que estaba activo hace mucho tiempo y que incluso ya ha dejado de existir. Nada más lejos de la realidad.

Teléfono de la Esperanza

El Teléfono de la Esperanza es una asociación internacional sin ánimo de lucro que ayuda a las personas a superar etapas de duelo o momentos difíciles en sus vidas. La fundó Serafín Madrid en 1971 en Sevilla, un sacerdote que tomó la idea del teléfono de ayuda que habían puesto los samaritanos de Inglaterra a disposición de las personas que tenían ideaciones suicidas después de la II Guerra Mundial.

“Hace más de 50 años, el teléfono era la conexión más rápida y directa para poder intervenir en una situación de crisis”, explica Juan Sánchez, presidente del Teléfono de la Esperanza en Málaga. Por ello, la connotación que le acompaña es que funciona como un apoyo para las personas con ideas o tendencias suicidas. “Pero después de medio siglo, esto es mucho más”, afirma.

Teléfono de la Esperanza
Juan Sánchez Porras, presidente del Teléfono de La Esperanza en Málaga

Con un total de 29 sedes en España y convenios de colaboración con asociaciones afines en nueve países de Latinoamérica y Europa, los campos de actuación de esta asociación van desde intervenir en la prevención del suicidio y de otros problemas de salud mental hasta aliviar la soledad de las personas mayores, impartir talleres para gestionar el estrés o mejorar la autoestima, o ayudar a las personas con pocas habilidades sociales a relacionarse.

En Málaga, todo esto se lleva a cabo en Villa Esperanza, la sede donde se ubica la asociación desde el 24 de abril de 1976 y que es sacada adelante por alrededor de 160 voluntarios. Entre ellos hay psicólogos, abogados, trabajadores sociales o simplemente personas que han decidido invertir un poco de su tiempo en ser parte de este proyecto. Aunque para ello, deben recibir una formación de más de un año.

“Nuestro voluntariado necesita unos cursos muy específicos para poder atender la salud emocional y mental de las personas. Nadie puede dar aquello que no tiene”, señala Sánchez.

¿Cómo ayudar?

El Teléfono de la Esperanza sigue avanzando e innovando a través de subvenciones públicas con las que realiza diferentes proyectos. “Pero esto puede representar el 30% de nuestros fondos. El 70% tenemos que buscarlo nosotros”, apunta Sánchez.

Por ejemplo, recaudando con una gala anual que celebran este año el 29 de octubre en el Teatro Cervantes, o sumando socios particulares que donan 50 euros al año. Ahora, uno de sus próximos objetivos es llegar a las empresas.

“Nuestros recursos, que son bastantes y con personas muy cualificadas, podemos ponerlos al servicio de las empresas a cambio de una compensación económica. Podemos formar a los empleados en distintas áreas, como gestión del estrés o cursos para que las familias mejoren su entorno”.

Así, además de contribuir a que el Teléfono de la Esperanza prosiga con su labor en Málaga, las empresas también ayudan a que sus empleados cuenten con una salud mental de calidad.

El Teléfono de la Esperanza también se moderniza

Como su nombre indica, el servicio principal que ofrece esta asociación es la atención telefónica 24 horas a personas en situación de crisis. El Teléfono de la Esperanza también pone a disposición de la sociedad de forma gratuita y anónima servicios psicológicos, de abogacía y distintos talleres y cursos. “Incluso nos llegan pacientes derivados de la atención primaria”, destaca Sánchez.

Hace dos años, la asociación incorporó el ‘chat de la esperanza’: una atención por WhatsApp de 18:00 a 00:00 de lunes a viernes que es muy utilizada por los jóvenes.

“Antes no teníamos en las estadísticas personas menores de 30 años. Sin embargo, las cifras han crecido mucho. Y la mayoría de estas peticiones de ayuda tienen que ver con suicidio”.

El Teléfono de la Esperanza ha atendido 14.609 peticiones de ayuda hasta el 1 de septiembre de 2024.
9.427 fueron a través de llamadas.
5.004 fueron a través de chat.
El 48,7% fueron por problemas psicológicos.
Más de 500 llamadas estuvieron relacionadas con el suicidio.
El departamento de intervención psicosocial es el más demandado, con 643 atenciones realizadas.

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