La apuesta de Ebury por Málaga se remonta hace ya más de diez años, cuando la fintech de alcance global y especializada en pagos internacionales y divisas decidió abrir una oficina en el PTA sobre el 2010. Mucho ha crecido la empresa de fundadores españoles y origen londiense desde entonces; ayer inauguraban su nueva base de operaciones en la Plaza de la Solidaridad, dividida en dos plantas y una terraza y donde actualmente están trabajando 260 profesionales de 31 nacionalidades.
Desde hacía un tiempo, Ebury compartía su ubicación en Málaga entre el edificio Indocar, en Plaza de la Solidaridad, y su oficina en el barrio del Soho. Este verano lo han empleado para trasladarlo todo a El Perchel, donde han invertido 1,2 millones de euros en las obras de una planta entera, remodelación del espacio que tenían anteriormente, una zona de comedor con cocina totalmente equipada y la terraza de 250 metros cuadrados en la azotea del edificio.
En total, la nueva sede de Ebury suma 2.400 metros cuadrados, convirtiéndose en el principal hub de operaciones para toda su red de oficinas en el mundo. «Esto no para de crecer. Necesitábamos un espacio más grande, y allí (en el Soho) estábamos limitados», argumenta Ana Muñoz, directora financiera de la multinacional. «La intención es seguir creciendo aquí».
De hecho, la oficina de Málaga es donde más trabajadores tiene Ebury, y desde donde dan servicio a empresas de todos los continentes. Juan Lobato, cofundador y co-CEO de Ebury, afirma que en Málaga pueden aumentar fácilmente el número de empleados actuales. Cada tres años más o menos lo doblan, y en seis o siete años prevén triplicar los profesionales que trabajan actualmente en Málaga.
Lobato explica este crecimiento, entre otras razones, por la calidad de vida y la red de transportes que ofrece Málaga entre su aeropuerto internacional, metro y estación de AVE. Además, destaca que los empleados prefieren estar y trabajar en el centro de la ciudad.
El alto nivel de capacitación técnica de los profesionales que provee la Universidad de Málaga fue otro de los puntos que ayudó a que Ebury decidiese instalar su centro de desarrollo tecnológico en la ciudad.
Málaga, el corazón de Ebury
El co-CEO señala que el objetivo de facturación de la compañía es crecer un 30%, y prevé que este año cierren con 400 millones de dólares de ingresos netos. «Yo siempre digo que Ebury es un cohete, y veo Málaga como el corazón de ese cohete. Aquí es el motor que hace que todo funcione en todo el mundo», destaca Ana Muñoz.
El nuevo espacio de Ebury en Málaga ha sido configurado para albergar 300 escritorios y un auditorio en el que se desarrollará formación y se realizarán eventos. En este contexto, la fintech promueve una política de colaboración entre los empleados y de estancia en la oficina.
«Tenemos empleados en todo el mundo, pero intentamos que vengan aquí, que se conozcan, que se pongan cara, que entiendan mejor lo que hace cada uno… Eso es incomparable el valor que tiene», subraya Muñoz.
Ebury en el mundo
La fintech fundada en Londres en 2009 por los ingenieros españoles Juan Lobato y Salvador García cuenta hoy día con 33 oficinas en 21 países y 1.600 empleados. Ha ayudado a casi 50.000 clientes a realizar transacciones rápidas y eficientes en más de 130 monedas, tanto en las principales economías como en las emergentes.
Ebury ofrece también productos de gestión de efectivo y de gestión de riesgos de divisas. En el último año, la multinacional gestionó un volumen de pagos superior a los 27.000 millones de dólares.






