El aeropuerto de Málaga prevé a partir de julio alrededor de un centenar de vuelos diarios

Según las previsiones de las aerolíneas, las instalaciones recuperarían el próximo mes el 75% de las rutas aéreas habituales.

Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol.
Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol.

E.P. El aeropuerto de Málaga-Costa del Sol va retomando el pulso. Una vez cesado el estado de alarma, este domingo se produjeron los primeros vuelos comerciales más allá de los que estos meses han ido llegando o partiendo de la terminal de manera extraordinaria y con los permisos necesarios.

Desde este lunes la operativa se ha desarrollado sin incidencias, con medio centenar de aterrizajes y despegues previstos. A partir del mes de julio, según las estimaciones de Aena trasladadas a Europa Press, el número de vuelos diarios podrá ser de un centenar.

Además, según las previsiones que las compañías aéreas están trasladando, las instalaciones malagueñas podrían recuperar el próximo mes el 75% de las rutas aéreas habituales, aunque con menos frecuencias de las que tenían antes de la pandemia del COVID-19.

Para este lunes había previstas en el aeropuerto de Málaga 25 llegadas y 26 salidas, la mitad nacionales y la otra mitad procedentes de Europa y del espacio Schengen. El pasado año, el día de más tráfico en este mes llegaron 520 vuelos.

A los pasajeros procedentes de vuelos internacionales Sanidad Exterior les realiza controles de temperatura a través de las cámaras termográficas instaladas, que de manera automática detectan la temperatura del viajero a su paso.

En este sentido, en el aeropuerto de Málaga en los mostradores de atención al público se han puesto mamparas, además de señalización con vinilos en el suelo sobre la importancia de la distancia social y con insistencia a través de pantallas, cartelería o por megafonía, que recuerdan las recomendaciones para evitar la expansión del COVID-19.

También se ha reforzado la limpieza y se han colocado dispensadores de gel hidroalcohólico sin contacto en las terminales. Los flujos de personas, igualmente, están bien distribuidos con flechas y todo ello con el respeto de los pasajeros, que son los primeros que tienen que ser responsables ante la situación actual, una vez abierta la movilidad por el país y a nivel internacional con determinados destinos.