Un matrimonio malagueño ha conseguido la exoneración de una deuda superior a 3.000.000 euros, acumulada durante años como consecuencia de su actividad empresarial. Así lo ha resuelto el Juzgado de lo Mercantil nº 3 de Málaga en un auto dictado en junio de 2025. El procedimiento, tramitado en solo seis meses, ha estado dirigido por el abogado y profesor de Derecho Mercantil Diego Rubio Domingo, del despacho Rubio y Casares.
La deuda principal ascendía a 2.937.082,84 euros, pero al tratarse de obligaciones con una larga antigüedad, los intereses devengados elevaban la cuantía total muy por encima de los tres millones. La pareja, que no podía hacer frente a los pagos, ha recurrido al mecanismo legal conocido como Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI), regulado en la Ley de Segunda Oportunidad.
“Se trata de un claro ejemplo de cómo la ley puede permitir a los deudores de buena fe empezar de cero”, explica Diego Rubio Domingo.
Reforma clave: la Ley Concursal de 2022
Desde la última reforma de la Ley Concursal, en vigor desde septiembre de 2022, el acceso a la exoneración se ha simplificado notablemente. Ahora existen dos vías: con plan de pagos, o con liquidación directa de bienes, cuando no hay patrimonio o los ingresos son muy limitados.
En este caso, el matrimonio accedió a la exoneración tras liquidar sus bienes y acreditar el cumplimiento de los requisitos legales, entre ellos el de ser deudores de buena fe.
El espíritu de esta ley va más allá del alivio económico individual. Busca, entre otros objetivos:
• Evitar que personas arruinadas vivan en la economía sumergida sin derechos ni cotizaciones.
• Permitir su reincorporación a la economía legal y al sistema tributario.
• Incentivar una mayor responsabilidad del sistema financiero en la concesión de crédito.
Aunque no todas las deudas son exonerables -como las derivadas de delitos o determinadas obligaciones públicas-, la Ley de Segunda Oportunidad se consolida como un instrumento legal esencial para ofrecer soluciones a quienes lo han perdido todo.
Desde el despacho Rubio y Casares subrayan la importancia de contar con profesionales especializados en estos procedimientos. “La correcta preparación del caso y el cumplimiento riguroso de los requisitos legales son fundamentales para obtener la exoneración”, recuerda Rubio.
Este caso se suma a una tendencia creciente en toda España, en la que más particulares y pequeños empresarios ven en la Ley de Segunda Oportunidad una vía real para reemprender.

