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ESTEL prepara su salto industrial hacia la conectividad óptica europea desde Málaga

La compañía belga prevé invertir 15 millones de euros en Málaga para desarrollar capacidad industrial en módulos de conectividad óptica de alta velocidad. El proyecto, vinculado a Málaga TechPark, contempla alrededor de 50 empleos cualificados y complementará sus operaciones de fabricación en Bélgica y su actividad de I+D en Suecia.

Quentin Bolle, a la izquierda, en las instalaciones de Estel en Málaga TechPark.

Quentin Bolle, a la izquierda, en las instalaciones de Estel en Málaga TechPark.

La futura llegada a Málaga del centro de investigación en semiconductores de IMEC empieza a tener efectos antes de que sus instalaciones estén operativas. El proyecto, que supondrá una inversión de 615 millones de euros en Málaga TechPark, está despertando el interés de compañías internacionales vinculadas a la microelectrónica y otras tecnologías avanzadas. Su presencia promete actuar como un imán para nuevas inversiones.

Una de las compañías que ya confiesa estar bajo ese ‘efecto IMEC’ es Estel, de origen belga, especializada en componentes de conectividad óptica de alta velocidad para centros de datos y telecomunicaciones. Fundada en 2024, la empresa ha elegido el edificio Node I de Kadans, en el PTA, para poner en marcha un centro industrial desde el que ampliar su producción en Europa.

La elección de Málaga no ha sido casual. A las posibilidades de atraer talento y al crecimiento de su ecosistema tecnológico se suma la futura presencia de IMEC, un factor que Estel ha tenido especialmente en cuenta. “Ha reforzado el atractivo de Málaga para compañías como la nuestra. Desarrollamos productos que combinan electrónica, fotónica e industrialización, por lo que es relevante la proximidad a conocimientos especializados en estos ámbitos”, explica Quentin Bolle, director de ventas de la firma.

La compañía trabaja en soluciones que permiten transmitir grandes volúmenes de datos a velocidades cada vez mayores, una necesidad creciente en centros de datos, redes de telecomunicaciones y sistemas de comunicación especializados.

Instalaciones con el equipamiento tecnológico de Estel en el Node I de Kadans.
Instalaciones con el equipamiento tecnológico de Estel en el Node I de Kadans.

Málaga, Estocolmo y Chastrès, enclaves estratégicos para Estel

Para desarrollar esta actividad, prevé invertir 15 millones de euros en Málaga y generar alrededor de 50 empleos cualificados. Quentin Bolle especifica que esa inversión “se desplegará de forma progresiva”. La estrategia pasa por “invertir por fases, en función de la financiación, la preparación industrial y la demanda de los clientes”.

Desde Node I, la compañía pretende avanzar en “el desarrollo de capacidades que complementen nuestras operaciones de fabricación en Bélgica y nuestra actividad de I+D en Suecia”, señala Bolle.

El objetivo es claro: “Desarrollar capacidad industrial para nuevas generaciones de conectividad óptica, incluidos módulos de 800G y, con el tiempo, de 1,6T”. Las operaciones abarcarán procesos de “industrialización, ensamblaje, pruebas y cualificación”, en coordinación con el equipo de I+D de Estocolmo y la planta de producción de Chastrès, en Bélgica.

La plantilla se está configurando con “especialistas con experiencia y con ingenieros y técnicos más jóvenes”. La compañía busca profesionales con “competencias en fotónica, electrónica de alta velocidad, ensayos, industrialización y automatización, así como en calidad y operaciones de fabricación”, detallan desde Estel. Las incorporaciones se realizan gradualmente, a medida que aumenta la actividad.

Estel prevee contratar a alrededor de 50 profesionales para su equipo en Málaga.
Estel prevee contratar a alrededor de 50 profesionales para su equipo en Málaga.

El potencial tecnológico de Málaga

Atraer talento nacional e internacional es uno de los factores que ha llevado a la empresa a elegir la Costa del Sol. “La ciudad ofrece la posibilidad de combinar un proyecto industrial con un entorno atractivo para los ingenieros y sus familias”, apunta el director de ventas. La firma también destaca “la oportunidad de establecer actividad industrial en España”.

Estel contempla posibles colaboraciones con instituciones y agentes tecnológicos del entorno. Entre ellos figura la Universidad de Málaga, con oportunidades relacionadas con “prácticas, proyectos de posgrado e investigación aplicada”, así como IMEC y otras entidades especializadas. “Las posibles áreas de colaboración incluyen la fotónica integrada, el encapsulado e integración de componentes, los ensayos y la automatización”, señala Bolle, quien considera que Málaga TechPark podría facilitar estas conexiones.

Un centro industrial con vocación europea

La empresa aspira a ampliar progresivamente las funciones del centro, incorporando nuevas capacidades productivas y tecnológicas. El objetivo es que las instalaciones malagueñas “combinen fabricación, ingeniería industrial y desarrollo de procesos, con el apoyo de una automatización más avanzada”.

“Queremos que se convierta en un pilar de nuestras operaciones europeas, capaz de respaldar sucesivas generaciones de productos de conectividad óptica”, concluye Quentin Bolle.

MALAGA OPEN FOR BUSINESS
El Ayuntamiento de Málaga, a través de su Oficina Málaga Open for Business, se ha comprometido a ayudar a las empresas internacionales a establecer oficinas en Málaga. ¿Qué hace?

-Promociona la imagen de Málaga como un destino de negocios, innovación y tecnología.
-Ofrece servicios de consultoría a las empresas e inversores con interés en Málaga.
-Facilita la integración a través de servicios de «soft-landing» para empresas y empleados que llegan a la ciudad.
-Genera una comunidad de empresarios internacionales y nómadas digitales para captar y retener talento.

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