La plaza de toros de La Malagueta ha presentado el nuevo logotipo oficial que acompañará los actos conmemorativos de su 150 aniversario, una efeméride que se celebrará a lo largo de 2026 con una programación cultural y taurina de alcance.
El nuevo diseño toma como elemento central el rombo con círculo interior que decoró durante décadas los burladeros del coso y que ha sido recuperado tras la restauración integral finalizada en 2019. Esta pieza, lejos de ser un recurso gráfico contemporáneo, forma parte de la identidad histórica del recinto y se convierte ahora en el eje visual de la celebración.
Primer gran acto: la Corrida Picassiana
El calendario arrancará con la Corrida Picassiana, prevista para el 4 de abril, Sábado Santo. El cartel estará compuesto por los diestros Saúl Jiménez Fortes, Juan Ortega y Pablo Aguado, en una de las citas más destacadas de la temporada taurina en la ciudad.
Un icono cultural con 150 años de historia
Inaugurada en 1876 y diseñada por el arquitecto Joaquín de Rucoba, La Malagueta es un coso de primera categoría y Bien de Interés Cultural, con un papel relevante en la vida social y cultural de Málaga.
Tras su rehabilitación, el recinto ha reforzado su carácter como espacio multidisciplinar. Además de la actividad taurina, acoge conciertos, exposiciones, conferencias, galas institucionales y eventos culturales. A ello se suma el Centro de Experiencias Inmersivas de la Tauromaquia (CEIT), incorporado recientemente como propuesta innovadora que combina tradición y tecnología.
Una identidad visual ligada a la ciudad
El logotipo ha sido concebido como un elemento de cohesión social. La intersección entre la tipografía y el rombo histórico busca reflejar la relación entre la plaza y la ciudad, planteando el espacio como un punto de encuentro entre tradición y vida cotidiana. El diseño apuesta por una estética minimalista y versátil, capaz de adaptarse a distintos soportes, desde materiales institucionales hasta cartelería o piezas conmemorativas.
Color y simbolismo
La identidad gráfica se apoya en una paleta cromática que remite a la experiencia física del coso. El denominado ‘rojo carruaje’ evoca la arquitectura y los límites de la plaza, mientras que el ‘ocre albero’ representa el ruedo y la luz característica de Málaga.
Con esta nueva imagen, La Malagueta articula una narrativa visual que conecta su legado histórico con su papel actual como espacio cultural activo durante todo el año.

