Grupo Cajamar cerró 2025 con un beneficio neto de 349 millones de euros, un 6,8% más que el año anterior. El resultado antes de impuestos alcanzó los 441 millones, impulsado por el buen comportamiento del negocio y una gestión prudente, a pesar de haber destinado más de 400 millones a provisiones.
El crecimiento de la actividad ha llevado al grupo a gestionar un volumen total de negocio de 113.049 millones de euros, un 8,6% más que en 2024, apoyado tanto en la concesión de préstamos como en la captación de ahorro de familias y empresas.
Más préstamos y apoyo a empresas
Durante 2025, Cajamar aumentó un 9,2% su inversión crediticia, hasta los 42.130 millones de euros. Destaca especialmente la financiación a empresas, que creció un 14,1%, reforzando el papel del grupo como apoyo al tejido productivo.
Una parte importante de estos préstamos se destinó al sector agroalimentario, que sigue siendo estratégico para Cajamar. De hecho, el grupo mantiene una posición de liderazgo en la financiación al sector primario, con una cuota de mercado del 15,2%.
Más ahorro y confianza de los clientes
Los recursos gestionados de clientes crecieron un 9,1% y alcanzaron los 63.206 millones de euros. Este avance se apoyó tanto en los depósitos tradicionales como en productos de ahorro e inversión.
Los fondos de inversión fueron uno de los motores del crecimiento, con un aumento del 37,8%, muy por encima de la media del sector. Este comportamiento refleja una mayor confianza de los clientes en la entidad.
Baja morosidad y buena salud financiera
Uno de los puntos fuertes de Cajamar es la calidad de su cartera de crédito. La tasa de morosidad se situó en el 1,68%, muy por debajo de la media del sistema financiero, que ronda el 2,7%.
La entidad también mejoró su rentabilidad y eficiencia, manteniendo unos gastos controlados y reforzando su solvencia. El coeficiente de solvencia alcanzó el 17%, lo que permite afrontar el futuro con una posición financiera sólida.
Durante el año, Grupo Cajamar sumó más de 72.000 nuevos clientes y superó los 3,9 millones en total. La atención se presta a través de una amplia red de oficinas, oficinas móviles en zonas rurales y canales digitales, con el objetivo de evitar la exclusión financiera.

