En un contexto social y económico cada vez más complejo, sorprende que la cultura financiera y el emprendimiento siga prácticamente ausente en nuestras aulas. No podemos permitir que nuestros alumnos terminen la Secundaria y el Bachiller sin entender conceptos básicos como lo que es PIB, la inflación, Euribor, IRPF etc. Esta carencia no es solo académica, se debe considerar como una cuestión de justicia social y autonomía personal.
Incluir la educación financiera y el emprendimiento no implica formar a empresarios, sino más bien a ciudadanos críticos, responsables y con una actitud valiente ante la vida. Enseñar a gestionar ingresos, gastos o riesgos financieros es dar herramientas reales para la vida. Es enseñar a tomar decisiones con criterio y dar unos contenidos básicos para el desenvolvimiento en su día a día presente y futuro.
En efecto, el emprendimiento debe ocupar un lugar relevante en el aula, y para el profesor es una asignatura que da mucho juego a la hora de traer la realidad del mundo exterior al aula. Crear un plan de empresa, discutirlo en grupo, presentarlo en el salón de actos del centro, son sin duda momentos de la verdad que ayuda a desarrollar en el alumno todo un repertorio de habilidades blandas. Por destacar, el pensamiento crítico, la resiliencia o gestión del cambio, todas estas habilidades serán fundamentales en el devenir del desarrollo profesional del alumno, independientemente del camino que elija en su plan de carrera profesional.
Formar alumnos con actitud emprendedora es fomentar el trabajo en grupo y en red. Emprender también puede ir en la dirección de crear un proyecto social, una actividad cultural o una idea que transforme el entorno, y no solo constituir una empresa.
La cultura financiera y el espíritu emprendedor son asignaturas que no deben faltar en la programación de aula de todos los colegios, independientemente sean públicos o privados. Tengamos presente que los cambios en nuestro entorno cercano y lejano exigen ciudadanos preparados, críticos y con una actitud proclive a la cultura del esfuerzo.
Francisco Barrionuevo,
Profesor de Economía Secundaria y Bachillerato
Presidente ejecutivo grupo Novaschool

