Unicaja volvió a escribir su nombre en la historia del baloncesto español tras conquistar de manera brillante la Copa del Rey en Las Palmas. Con un juego sólido y una estrategia impecable, los de Ibon Navarro dominaron al Real Madrid (93-79) y se alzaron con su tercer título copero. Desde el primer minuto, el equipo malagueño impuso su ritmo y anuló cualquier intento de reacción del conjunto blanco, que se vio superado en todas las facetas del juego.
El gran protagonista de la noche fue Kendrick Perry. El base estadounidense firmó una actuación excepcional con 27 puntos, 6 asistencias y una dirección de juego magistral que le valieron el premio al MVP del torneo. A su lado, jugadores como Kravish, Taylor y Carter dieron un paso adelante para completar una de las mejores finales en la historia del club.
Un comienzo arrollador
Desde el salto inicial, Unicaja dejó claro que quería el título. Con una defensa intensa y un ataque bien estructurado, el conjunto andaluz tomó la delantera en el marcador (9-5). Pese a la baja de Alberto Díaz, los de Navarro encontraron soluciones en su rotación. Yankuba Sima, a pesar de sus problemas de faltas tempranas, aportó presencia en la pintura, mientras que Kravish fue fundamental en la lucha bajo los tableros.
El Real Madrid, aunque dominaba el rebote (19-9 en la primera mitad), no lograba capitalizar su ventaja en esta faceta. Campazzo y Hezonja trataron de asumir la responsabilidad ofensiva, pero el acierto exterior fue esquivo para los blancos. Un parcial de 8-0 a favor de Unicaja forzó un tiempo muerto de Chus Mateo. Sin embargo, al descanso, la ventaja seguía favoreciendo a los malagueños (39-36).
Perry y Kravish, los verdugos del Madrid
En la reanudación, Unicaja desplegó su mejor versión. Kalinoski y Kravish castigaron al Madrid desde el perímetro con dos triples consecutivos, aumentando la ventaja (50-42). La falta de acierto exterior del equipo madrileño (3-15 en triples) agravó su crisis ofensiva, lo que permitió a los andaluces seguir ampliando su renta.
En ese momento, emergió Kendrick Perry para tomar las riendas del partido. Con un control total del juego y canastas clave, el base estadounidense llevó a Unicaja hasta su máxima ventaja (74-60) a falta de seis minutos para el final. Aunque el Madrid intentó reaccionar con triples de Llull y Hezonja, la respuesta de Unicaja fue contundente. Kravish sacó a Tavares de la zona, y Perry puso la guinda con un triple que hizo estallar la celebración en la grada (85-70).
Un título histórico
Con esta victoria, Unicaja sumó su tercera Copa del Rey y reafirmó su dominio en el baloncesto español. En apenas dos años, el equipo ha conquistado cinco títulos, consolidándose como una de las referencias del baloncesto nacional.
Ahora, el equipo malagueño afronta el resto de la temporada con el objetivo de seguir ampliando su palmarés. La ACB y la Basketball Champions League son los siguientes retos para un Unicaja que ha demostrado estar listo para seguir haciendo historia.



