En España, el dato del IPC de marzo recogió un aumento de 0.8%, lo que nos deja en el año un acumulado, de momento, del 3.2%. Además, para el mes de abril, se estima que cierre con un ligero repunte (fuente: Funcas). Parte importante de este repunte viene motivado por el incremento en el sector servicios, donde el sector turístico destaca con mayores tasas de inflación.
En Europa (zona EURO), el dato es algo menor, y se sitúa en el mes de marzo en el 2.4% acumulado.
Al mirar la evolución de estos datos, la trayectoria ha sido positiva, y parece que la unión monetaria consigue frenar el avance de la inflación. Recordemos que en enero de 2023 veníamos de un 5.9% para España y un 8.6% para la Zona Euro. Esto es uno de los factores que nos hacen pensar en que el BCE podría mover ficha antes que la FED en la esperada bajada de tipos de este año. Actualmente el mercado descuenta la primera bajada en junio, con una probabilidad superior al 80%.
Y hablando de inflación, y aunque sea un tema manido, quizás no somos conscientes del altísimo impacto que tiene en el deterioro de nuestros ahorros…
La inflación, en palabras de Reagan “tan violenta como un ladrón”, es la responsable de la disminución del poder de compra de nuestro dinero. Esto es de sobra conocido por todos, pero pocas veces puesto en números, debido a que desde el 2013 hemos gozado de una inflación apenas inexistente. Los datos de 2021 (6,55%); 2022 (5,71%) y 2023 (3,10%) suponen, que para 10.000 € en la cuenta corriente, su valor hoy sería de 8.464 €.
No hacer nada con nuestros ahorros, es en sí mismo una decisión que nos cuesta ya un 15% en estos 3 años.
Juan José Aguilar
Banquero Privado director en Centro de banca privada en Málaga, Andbank España

