Si se piensa en una empresa dedicada a los muebles, seguro que lo primero que se viene a la cabeza es el nombre de Ikea. Sin embargo, existe una empresa malagueña que también tiene buena parte en su ADN de internacional. Se trata de Distribuciones Luna. Una compañía familiar curiosamente poco conocida pero que cuenta con 40 años de historia y un mercado exterior de siete países.
La historia exportadora de Distribuciones Luna comenzó hace apenas diez años, cuando se lanzaron a vender sus muebles de jardín de diseño propio en el norte de África. «Teníamos unos clientes tradicionales que estaban en Ceuta, y a partir de ahí empezamos a hacer pequeñas cosas con Marruecos, Senegal y Guinea», recuerda María Luna, directora de exportación. Actualmente, Distribuciones Luna está dirigida por la segunda generación de la familia: María y sus dos hermanas. Los fundadores son Antonio Luna y su hermano, Juan Carlos Luna.
Después de su comienzo en África iniciaron su expansión hacia Portugal (que de hecho es su cliente más importante porque venden a todo el país) y la costa mediterránea: Italia, Francia, Chipre y Grecia. También cuentan con mercado en las islas Guadalupe, en el Caribe. «Nuestro objetivo ahora es expandirnos a América Latina. Estamos ya con reuniones con clientes en Colombia y Panamá», señala Luna.

El 85% de las ventas de Distribuciones Luna son de mobiliario de exterior, aunque también cuentan con una colección de muebles de interior. En 2023 cerraron con un porcentaje de exportación de entre el 20% y el 25% de su facturación total. «Casi toda la exportación que estamos haciendo, sobre todo a países como Grecia o Chipre, está muy centrada en la hostelería», comenta la directora. «Suelen ser conjuntos de sofás y tumbonas balinesas».
Su próximo objetivo es empezar a distribuir sus muebles de exterior en América Latina
El negocio de los muebles de exterior tiene la dificultad de la estacionalidad. Las ventas de Distribuciones Luna suben de marzo a julio, pero en la segunda mitad del año el mercado se para un poco. Para paliar esto, eligen países con buen clima donde se pueda disfrutar del aire libre.

Por esta misma razón han escogido América Latina como su nuevo reto. «Al estar en el hemisferio sur, nos emitirá una continuidad de venta durante todo el año», afirma la misma fuente. «Además, son países que no paran de desarrollarse a nivel turístico, en hostelería e incluso con edificaciones nuevas. En ese tipo de proyectos es donde a nosotros nos interesa trabajar».
La empresa familiar diseña sus muebles y los importa desde China, ya que allí los producen en tres fábricas. Desde sus instalaciones en Málaga los distribuyen. En estas también celebran una feria dos veces al año, en febrero y noviembre, en la que muestran sus nuevas colecciones a sus clientes nacionales e internacionales.

