Pedro García

Empresario Interno-Intraemprendedor

23/04/2012

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Pedro García

En teoría un joven no debería emprender en el inicio de su trayectoria, salvo que se trate de una Start Up relacionada con las tecnologías, internet y con la innovación. Es aquí donde su desenfado, jovialidad y arrojo se convierten en palancas que le llevan a idear soluciones nuevas y transformadoras. Soluciones de éxito. Pensemos en Apple, Microsoft o Facebook. O más localmente en Yerbabuena Sofware o Badennova. Ejemplos nos sobran.

No obstante Enrique Topolansky, empresario y dinamizador de la innovación, dice que “las personas deberían salir de la universidad preparadas no para buscar empleo sino para crearlo”. 

Y es que ambas opciones no son incompatibles. Depende de cómo sean.

Hay  jóvenes que deben adquirir experiencias profesionales en entornos exigentes, de alto compromiso, con una elevada disciplina y a ser posible en entornos multinacionales y multiculturales. Es una cuestión de orientación: ¿mi desarrollo profesional (mi futuro) es de máximos o de mínimos? Teniendo en cuenta que en función de mis expectativas y mi inversión personal, así será mi recompensa. 

Y hay jóvenes que ya desde el comienzo se lanzan a crear su propia empresa.

Las dos opciones son excelentes, ya que la solución a nuestras tasas de desempleo y de estancamiento del crecimiento, pasa por la creación de empresas y por el desarrollo de las ya existentes.

En el año 1985, Gifford Pinchot III, publico “Intrapreneuring”, con el subtitulo “el empresario dentro de la empresa, como hacerse empresario sin salir de la empresa”.

Un intraemprendedor es un empleado que potenciando su creatividad e innovación, hace posible que una idea se convierta en un negocio, trabajando desde dentro de su propia empresa y persiguiendo sus mismos objetivos.

Lo que supone aprovechar el talento con el que cuentan todas las empresas, reteniendo a los mejores. Tener claro que la innovación puede provenir de cualquier persona y que no hay que poner límites, sino dejar crecer. Por tanto, la pregunta sería: ¿Cómo desarrollar y retener a los empleados con mayor capacidad de innovación, con mayores inquietudes y que deseen permanecer en nuestras organizaciones por cierta aversión al riesgo?

Son lo que llamamos “empresarios internos”, aquellos que han podido desarrollar sus inquietudes e interés por la innovación  dentro de una organización que le da soporte, le proporciona medios y recursos. En definitiva le da la seguridad de la que puede carecer por su juventud o por un cierto temor de emprender por sí mismo tan al inicio de su carrera.

El flujo para el desarrollo de este proceso, de un modo muy resumido, sería el siguiente: Identificación de las personas con potencial e inquietudes, Desarrollo de un plan de acción, con hitos y compromisos, Asignación de recursos, Seguimiento y corrección de desviaciones, Generación de recompensa para el intra-emprendedor.

En estos momentos, donde las empresas atraviesan momentos de extrema dificultad esta es una oportunidad de primer nivel. Contar con la implicación e iniciativa de nuestros colabores para explorar nuevas oportunidades de negocio o nuevos enfoques de gestión, pueden ser fuentes de riqueza y por tanto de futuro.

Porque no tener una o varias Start Up dentro de nuestras empresas? 


Pedro García Molina
Socio Director STANDBY Consultores


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