Benjamín Faulí

El veto ruso a las frutas y hortalizas y la incertidumbre del sector

16/09/2014

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Benjamín Faulí

El veto ruso a las frutas y hortalizas de la Unión Europea como consecuencia de la crisis política de Ucrania nos ha devuelto a situaciones que vivimos en 2011 con la crisis de la e.coli. No por alarma social, intoxicaciones o problemas sanitarios, sino por la incertidumbre creada en el sector productor ante la evolución comercial de determinados productos que se han visto afectados directamente como consecuencia de una crisis política que es ajena a las frutas y hortalizas.

Es cierto que se ha trabajado con diligencia por parte de las Administraciones implicadas y que la Comisión ha activado una ayuda de 125 millones con los que se podrá financiar hasta el 75% de los costes de la retirada del mercado y distribución gratuita de una serie de frutas y hortalizas. Con posterioridad se ha establecido también el máximo de ayuda que se puede destinar a la retirada de varios de estos productos afectados por el veto ruso, aunque todavía hay dudas sobre qué va a suceder con determinados productos que pueden verse afectados y que no se han incluido en el listado como los cítricos, kaki, etc.

También es cierto que quedan deberes por hacer. Desde que se iniciaron los trabajos para la reforma de la PAC, Asaja Málaga planteó que el Reglamento de la OCM Única (que regula, entre otras, las medidas de mercado y las relaciones comerciales) debía posibilitar a las interprofesionales para trabajen a favor de la transparencia y la evolución de los mercados internacionales. Decíamos que la volatilidad de los precios no puede ser obviada y es importante conocer los mercados y las tendencias de los mismos a nivel internacional. El conocimiento de los índices de referencia contribuiría a un equitativo reparto del valor añadido del producto en el seno de la cadena.

También pedíamos que la nueva legislación contemplara un apoyo específico al productor para paliar los efectos de las perturbaciones del mercado. La importancia de estas cuestiones creemos que vuelven a ser evidentes. El MAGRAMA a su vez, nos plantea planes de trabajo sobre los productos afectados por el veto, estudiando el consumo nacional de frutas y hortalizas y su evolución semanal, con el fin de analizar el funcionamiento de las cadenas de valor de dichos productos. Es decir, los planteamientos propuestos por ASAJA.
Somos conscientes que las medidas compensatorias son fundamentales, pero las medidas de mercado son prioritarias y creemos que dentro de la nueva PAC no se les ha dado la importancia que merecen.



Benjamín Faulí-Secretario General de Asaja Málaga


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