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El sector financiero cierra en cinco años el 20% de las oficinas en Málaga y destruye 1.284 empleos, según CCOO

El sindicato advierte de que "esta reestructuración ocasiona una notable exclusión financiera y peor atención a los ciudadanos"
12/12/2013

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E.P. El sector financiero ha perdido en cinco años un total de 1.284 empleos en la provincia de Málaga y ha cerrado el 20 por ciento de las oficinas, lo que supone 245 sucursales menos que en 2008, según datos de la Federación de Servicios Financieros y Administrativos de CCOO-A.

De este modo, existen, actualmente, en Málaga un total de 977 sucursales de cajas y bancos, frente a las 1.222 que había abiertas cuando comenzó la crisis. En cuanto al número de puestos de trabajo, en los últimos cinco años se ha pasado de 7.406 empleados en 2008 a 6.122 en 2013, lo que se traduce en un recorte de personal del 17 por ciento.

Así se precisa en el balance sobre el sector financiero en la provincia, presentado este miércoles en rueda de prensa por el secretario general y el coordinador del Sector Financiero de Comfia CCOO-A, Íñigo Vicente y Antonio Hidalgo, respectivamente, y el secretario general de Comfia Comisiones Obreras de Málaga, Juan Santamaría.

Para el sindicato, esta reestructuración "está suponiendo graves consecuencias en el ámbito laboral, social y económico, a la vez que supone una pérdida de oportunidad de establecer un nuevo modelo de sector, más transparente y equitativo".

No obstante, según Comfia CCOO, el impacto de la reestructuración del sector financiero en Málaga ha sido "proporcionalmente menor" que en otras provincias andaluzas, como Sevilla o Córdoba.

Según el sindicato, esto se debe fundamentalmente a que no ha desaparecido ninguna caja en la provincia, así como a la menor reducción experimentada por entidades como Unicaja y Cajamar. Así, en el caso de la primera, que cuenta con un mayor número de oficinas en la provincia, en los últimos cinco años se han cerrado ocho sucursales --existen actualmente 237--, mientras que Cajamar ha abierto dos --tiene 122--.

Por entidades, Bankia es la que ha tenido una reducción más fuerte en la provincia malagueña, pasando de 50 oficinas a ocho, mientras que las entidades agrupadas --con un número inferior a 13 sucursales-- han bajado de 200 a 110.

Asimismo, en "la Caixa" se ha pasado de 120 a 96; en BBVA, de 95 a 75; en Santander, de 146 a 129; en Banco Popular, de 90 a 71; en BMN, de 26 a 15; en Sabadell, de 70 a 61; en BBK Bank Cajasur, de 50 a 41, y en Grupo Ibercaja de 10 a 12.

Hidalgo ha denunciado "la presión interna" y "el riesgo psicosocial" al que están sometidos los empleados "por una exigencia de mayor trabajo y una realización de horas extra fraudulentas por las que no se les retribuye ni se cotiza a la Seguridad Social y que producen un elevado estrés".

Además, ha criticado que "dicha reestructuración ocasiona una notable exclusión financiera a la población malagueña, peor atención y mayor coste de comisiones".

En este sentido, los representantes sindicales han afirmado que en el caso de Málaga hay zonas, como por ejemplo la comarca de Ronda, "donde se han cerrado prácticamente todas las sucursales bancarias, por lo que los usuarios tienen que trasladarse a otras zonas para ser atendidos".

A la vez, también han resaltado "la contracción de la obra social que realizaban las desaparecidas cajas de ahorro, que en el ámbito andaluz retornaron de sus beneficios a la sociedad con 154 millones de euros en 2010".

A su vez, CCOO ha considerado que "se ha perdido una clara oportunidad" en las decisiones que ha tomado la administración y especialmente el Ministerio de Economía, al no haber apostado por una banca pública con las entidades nacionalizadas a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que "hubiese contrarrestado la formación del oligopolio financiero actual", formado por Santander, BBVA, "la Caixa", Sabadell y Banco Popular.

REDUCCIÓN DEL CRÉDITO

Por otro lado, han denunciado que la contracción del sector financiero "está produciendo un daño muy importante a la economía" en la provincia de Málaga, donde el impacto en la reducción del crédito al sector privado ha sido de un 21 por ciento, cuatro puntos por encima del estatal.

Según los datos del sindicato CCOO, esta disminución se ha materializado en una pérdida de crédito al sector privado de 10.114 millones de euros en Málaga, pasando de 47.449 en 2008 a 37.335 millones en 2013.

Si eso se extrapola al crédito circulante a pequeñas y medianas empresas y a créditos de consumo, la reducción se eleva al 45 por ciento. "Hay una parte que pierde en esto, que es la sociedad en general y unos beneficiarios que son una serie de entidades financieras que se están quedando con prácticamente todo el sector", ha manifestado Hidalgo.

MODELO DE CAJAS DE AHORRO

Sobre las cajas de ahorro, que representaban más del 50 por ciento del sector financiero español, el secretario general de Comfia CCOO-A ha afirmado que "el proceso de bancalización ha tenido más que ver con una apuesta política de quienes durante muchos años querían convertir en banco lo que era el sector de cajas".

"Lo que se ha producido ha sido la desamortización de una propiedad social y su entrega a unos pocos en base a la excusa de una teórica situación del sector, que no era tal", ha insistido.

Para Vicente, más que una vuelta al modelo de cajas de ahorro, algo que ha considerado "bastante complicado", lo que "sí es una cuestión exigible al sector financiero sería que se dote de un código deontológico de actuación para hacer una banca basada en conceptos de responsabilidad social empresarial".

Esta exigencia, según ha argumentado, incluye "transparencia y control en materia de retribuciones de la cúpula directiva, códigos deontológicos de actuación en cuanto a la comercialización de productos, responsabilidad hacia la clientela, la plantilla y el conjunto de la sociedad".


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