Lola García Gómez

El domicilio como escenario comercial: Consumidores cautivos

23/09/2014

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Lola García Gómez

No son técnicas comerciales nuevas la televenta o la visita comercial a domicilio, sin embargo la estrepitosa caída del consumo a causa del azote de la crisis económica, ha traído la proliferación de empresas comerciales que llevan a la práctica hasta el hartazgo aquello de “Si Mahoma no viene a la montaña…”.

Tal es el acoso denunciado por los usuarios y consumidores, que la última reforma de la ley de consumidores pone coto al horario en que las empresas pueden desarrollar la venta por teléfono, siendo este de nueve de la mañana a nueve de la noche, y quedando excluidos los fines de semana y festivos.

Por otro lado, la visita comercial a domicilio es ya algo tradicional, a todos se nos pasa por la cabeza el nombre de alguna editorial del puerta a puerta; pero no es menos cierto que tampoco olvidaremos el terrible caso de envenenamiento por aceite de colza, que en los años ochenta puso de manifiesto el peligro y la indefensión que pueden sufrir consumidores y usuarios en este escenario comercial.

Efectivamente, el consumidor ha retraído el gasto en prácticamente todos los capítulos del presupuesto familiar, lo que se traduce en una ausencia de clientes en los comercios y sucursales de las grandes empresas de servicios. Son estas últimas las que disponen de capacidad económica suficiente para contratar los servicios de segundas empresas, dedicadas en exclusiva a la venta de productos y servicios por teléfono o a domicilio.

Y con todo ello la interminable crisis provoca que, cuanto menos receptivo es el consumidor a comprar y contratar, más agresivas, e incluso lesivas, resultan las técnicas de ventas de estos comerciales. Así, cada día son más los casos que llegan a FACUA Málaga por los que se denuncian compras y contrataciones a domicilio que resultan ser verdaderos atropellos, fraudes a domicilio; desde la falta de información veraz al más absoluto engaño, pasando por falsear la propia intención comercial de la visita y llegando a la presión con amenazas.

Desde FACUA Málaga, todos los años se imparten actividades de formación a consumidores y usuarios en este sentido, dotándoles de las herramientas legales a su disposición para la defensa de sus derechos e intereses. Como recomendación general, debemos exigir la documentación relativa al contrato con antelación suficiente a su firma, para leerla en detalle. Por ejemplo, frecuentemente encontramos que entre el papeleo para contratar un suministro eléctrico nos han “colado” la contratación de un seguro adicional. No debemos perder de vista la letra pequeña, ya que será la que rija la relación contractual, aunque contradiga la atractiva descripción que nos hiciera el comercial. Siguiendo con el ejemplo anterior, con toda probabilidad, el pago de la póliza del nuevo seguro dará al traste con el ahorro que obtendríamos en el suministro y que tan efusivamente nos explico aquel comercial.

En cualquier caso,  una premisa que nos ayudará a evitar  malas experiencias al recibir estas inesperadas visitas y llamadas, es la de cuestionarse si es verdadera la necesidad de comprar ese producto o contratar ese servicio, o si por el contrario se trata de una necesidad creada en esos breves minutos de conversación.

Lola García Gómez-Presidenta de FACUA Málaga


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