EMPRESARIOS HELADEROS (II): PALOMA CREMADES

CREMADES, HERENCIA FAMILIAR

El padre de Juan Luis y Paloma, Luis Cremades, abrió su heladería allá por los años 70 y ahora ellos, dos de sus cuatro hijos, han heredado el negocio.
10/09/2014

Compartir:

mailEnvía printimprime
crossEnviar por correo a:
CREMADES, HERENCIA FAMILIAR

En un principio el Molinillo fue el enclave elegido. Luis, que hasta ese momento había trabajado en una empresa del puerto malagueño, aprovechó la tradición heladera familiar para montar su propio negocio. Al cabo de los años, a la tienda del Molinillo se sumó otra en la avenida San Sebastián, local que vendieron para comprar uno nuevo en una de las actuales ubicaciones, Pedregalejo.

En el año 92 Playa Virginia, en el Palo, se sumó a las anteriores localizaciones y allá por el 2000 Luis decidió cerrar la heladería del Molinillo. Actualmente, los Cremadesregentan dos heladerías, la de Pedregalejo y la de Playa Virginia, y un restaurante, Terral, también en el Palo.

El secreto de su fama, según Paloma Cremades, no es otro que el de usar productos naturales y mantener las recetas que su padre trajo de su pueblo natal, Tibi (Alicante). “Podríamos tener denominación ecológica”, añade al explicar que la leche la compran a una empresa malagueña. Además, Paloma apunta que todas las recetas las hacen artesanalmente. Esto explicaría el prestigio que tiene uno de sus productos estrella: la leche merengada. “Ponemos la leche en una olla al fuego con limón y canela”, puntualiza.

El éxito de esta familia reside, sin duda, en su buen hacer y en el mimo con el que han sabido mantener la tradición. Quizás una tercera generación siga deleitando a los paladares malagueños con estos exquisitos helados. Paloma no lo descarta.


Quién es Quién en la empresa de Málaga

Galerías

Encuesta

¿Aumentará en 2017 su presupuesto para actividades de ocio?