Francisco Estevan

2.500 millones de euros de financiación para pymes

20/05/2015

Compartir:

mailEnvía printimprime
crossEnviar por correo a:
Francisco Estevan

¿Se ha terminado la era de las ayudas públicas? Lo cierto es que no. Se ha reprogramado su destino: antes se invertía en infraestructuras y ahora en crecimiento competitivo. La internacionalización, la innovación y la investigación, el medio ambiente y la eficiencia energética, son, entre otros, los principales destinos de una estrategia política que se impulsa desde la UE y se gestiona a nivel local.

Sólo en Andalucía hay más de 436 millones de euros buscando proyectos en estos momentos. Si a eso le sumamos lo que viene de Europa más las ayudas directas para la internacionalización, las cifras se acercan a los más de 2.500 millones de euros anuales de aquí a los próximos siete años.

La pregunta clave ahora es cómo utilizar bien esos fondos, cómo canalizarlos para que su contribución a la generación de riqueza y empleo sea efectiva. Como siempre el éxito o el fracaso de estas políticas de inversión pública orientadas a PYMES está en la gestión. Por lo general las empresas se quejan de que no conocen esas ayudas, no saben cómo pedirlas ni a quién; no comprenden el lenguaje de la administración, les resulta kafkiano el algoritmo que representa su desafío. En esa línea iniciativas como www.access2finance.eu, de la Comisión Europea, o www.pymefinance.es, ayudan a las PYME y a los emprendedores a comprender mejor qué posibilidades ofrece el mercado.

Además de su localización y su comprensión, más allá  de la simplificación de los sistemas de información (en la era de la simplificación tecnológica debemos aspirar a un único sitio web en el que se resuelvan todas las dudas en relación con la financiación pública), las PYMES se quejan de que las ayudas no les llegan, de que la tramitación de los expedientes es muy lenta y los criterios de elegibilidad demasiado rígidos. Esta situación es uno de los principales motivos que explican por qué no somos capaces de absorber todas las ayudas que  nuestra economía tiene a su alcance. La situación puede resumirse así: las empresas obtienen las ayudas (firman los contratos de subvención) y comienzan a ejecutar los proyectos, pero como no tienen suficiente liquidez en muchas ocasiones no los concluyen y, en el peor de los casos, ni siquiera los comienzan.

Esta situación podría resolverse pactando anticipos financieros, negociando créditos de arranque, convenciendo a los inversores para que apoyen a las empresas en su singular travesía del desierto respecto a las ayudas públicas. De este modo las PYME contarían con la liquidez necesaria para realizar los proyectos, se generaría riqueza y empleo,  y se consolidaría nuestra estructura empresarial. Sólo así evitaremos la vileza de devolver paquetes de ayudas porque no se han podido ejecutar, sólo así el diseño de la macro política podrá tener un eco directo en la micro economía.
Los datos no están consolidados a nivel nacional y no hay una estadística que arroje algo de luz sobre los principales programas de apoyo, pero la realidad es que ya hay PYMES arruinadas por no cobrar ayudas ya concedidas y lo que es aún peor, muchas empresas no se plantean solicitarlas en el nuevo escenario de apuesta por el crecimiento porque siguen apostando a que no se les pagará.

Más allá de la gestión ex post, la evaluación ex ante permite también algunas consideraciones. Las PYME deben mejorar su comprensión de los asuntos financieros; deben gestionar mejor y conocer en tiempo real las necesidades financieras de sus negocios, de otro modo corremos el riesgo de que en Andalucía crezca el porcentaje de PYMES que están en situación de "exclusión financiera". Las administraciones públicas deben velar porque una mejor capacitación de los gestores empresariales en asuntos financieros potenciando su formación y favoreciendo su inclusión fiscal.

Se da el caso de empresas con un gran potencial en mercados internacionales que no saben abordar financieramente un proceso de internacionalización, o el del dueño de un pequeño negocio que desconoce la diferencia entre una póliza de crédito y un préstamo; o el de quien piensa que la solución para el desarrollo de su proyecto es una ayuda pública ignorando que tal vez cobrará a 18 meses.

Ahora que el sistema está reinventando productos y servicios: préstamos revolving, instrumentos financieros que combinan ayudas de fondos europeos, créditos de arranque para emprendedores sin aval, micro préstamos, etc., es el momento de sentar las bases de un nuevo compromiso público con la financiación de las empresas de Andalucía. Es una apuesta en la que hay mucho que ganar y ya nada que perder.


Francisco Estevan


Coordinador del  Programa Aprendeafinanciarte
www.aprendeafinanciarte.com


Quién es Quién en la empresa de Málaga

Galerías

Encuesta

¿Aumentará en 2017 su presupuesto para actividades de ocio?