Continua el incremento del precio de la vivienda en Málaga

Esta es una de las conclusiones del nuevo barómetro económico de la provincia que también señalaba que el aumento del 3,1% de la economía anunciado el pasado mes no se producirá

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E.P. El precio de las viviendas en Málaga continúa incrementándose, según se desprende del último barómetro del Colegio de Economistas de Málaga, que corresponde al primer trimestre de 2018. Así, esa subida del 3,376 por ciento en el precio de las viviendas está por encima del Índice de Precio al Consumo (IPC) y, por tanto, “no es positivo”.

El coordinador de informes del organismo colegial, Fernando del Alcázar, que presentó el pasado viernes el estudio junto al decano del Colegio de Economistas de Málaga, Juan Carlos Robles, y al vicedecano, Antonio Pedraza, ha señalado que “esto también tiene un componente positivo, y es que Málaga es más atractiva que el resto de provincias de Andalucía, pero entendemos que si ese incremento está por encima del IPC no es bueno”, declaró.

La recuperación de la costa y la demanda de viviendas de alquiler turístico está haciendo que el precio de las viviendas en Málaga vuelva a niveles del segundo trimestre de 2012, mientras que el resto de la comunidad andaluza aún no ha alcanzado los del segundo trimestre de 2013, detallaron.

Robles señaló que en este barómetro detectaron “algunas incertidumbres que nos hacen ser más cautos”. Entre ellas, se encuentra este asunto. “El calentamiento del sector inmobiliario se está poniendo de manifiesto por las viviendas, que ya lleva tres trimestres consecutivos con un tres por ciento”, expuso.

“Estar por encima del IPC puede significar un sobrecalentamiento del sector”, reiteró el decano de los economistas malagueños, explicando que “la gente compra viviendas no solo para vivir, sino para explotarlas económicamente como viviendas de uso turístico”. De esta manera, “si hay un sobreincremento de la demanda, se sobreinflaciona el precio”. Eso es, dijo Robles, entre otras cosas, lo que está causando la subida del precio.

Por su parte, Pedraza añadió que prevén que las ventas de las viviendas suban un seis por ciento este año, indicando que, además, se da la circunstancia de que los alquileres están muy altos, habiéndose incrementado en los últimos años un 30 por ciento, algo que “es excesivo”, consideró el vicedecano. Esta situación, apostilló, está suponiendo también que “un fenómeno nuevo que no conocíamos, el subarriendo de viviendas”.

“La rentabilidad de los alquileres es muy alta, por encima del seis por ciento”, diijo, subrayando que “si a eso se le añade la revalorización de la vivienda que está en torno al diez por ciento en Málaga, estamos hablando de un 16 por ciento”. “Es una bestialidad, estamos ante el activo más rentable que hay ahora mismo”, incidió Pedraza.

En este sentido, el vicedecano recalcó que todo ello también está dando lugar a otra situación: que se esté potenciando la compra de viviendas, “algo que también juega a favor”.

Además, resaltaron que se ha retraído la tendencia al aumento interanual en el número de viviendas visadas y terminadas, habiéndose visado un total de 2.208 según los últimos datos. “Parece que los factores de incertidumbre política están pesando sobre las decisiones de inversión, reteniendo la tendencia de recuperación que tenía el sector. No es la velocidad que veníamos trayendo”, señaló Del Alcázar.

En cuanto a la posibilidad de una burbuja, Juan Carlos Robles estableció que “si no hay una burbuja financiera”, algo que no ha considerado que pueda ocurrir debido a que el sector financiero no está aumentando sus créditos ni al sector privado ni al público, habiendo 1.224 millones de euros menos prestados que en el ejercicio de 2016, “la burbuja inmobiliaria está contenida”.

Aún así, quiso recalcar que “un crecimiento del tres por ciento trimestre tras trimestre hay que seguirlo porque con un crecimiento del diez o 12 por ciento anual se puede llegar a una posible burbuja”, aunque “de momento no nos preocupa”, señaló.

A pesar de las “incertidumbres” detectadas por este último barómetro del Colegio de Economistas malagueño, quisieron dejar claro que las cifras son “positivas”, pero hay “algunas sombras”.

El crecimiento de la economía no llegará al 3%

Entre ellas, Robles señaló que “el crecimiento de la economía de Málaga que adelantábamos en el anterior barómetro ya no es de un 3,1 por ciento, sino que calculamos que llegaremos al tres por ciento con dificultad”. En este sentido, aclaró que “un crecimiento del tres por ciento o cercano a él es sano en una economía”.

En este punto, explicaron que dada la incertidumbre observada en la generación de inversiones y de empleo consideran que el ejercicio podría cerrarse con un crecimiento del 2,8 o 2,9 por ciento en la provincia, apareciendo así “dudas” sobre la consecución del objetivo del Producto Interior Bruto (PIB) propuesto.

Asimismo, apuntaron como datos negativos que ha descendido el ritmo de creación de empleo. Así, en abril, descontado el efecto del cambio de mes de la Semana Santa, observaron un descenso del 27 por ciento en la creación de puestos de trabajo, tanto en Málaga como en el resto de Andalucía, así como un 16 por ciento en el conjunto de la economía española.

A fecha de abril de este año hay 23.206 más afiliados a la Seguridad Social, mientras que lo “ideal” sería que hubiesen 30.000 puestos nuevos al año. “Es una ralentización, pero seguimos creciendo más del doble que Andalucía y que España”, puso en valor Robles.

De igual modo, aumentó el número de disolución de empresas, habiéndose destruido de marzo de 2017 a marzo del presente año un total de 1.288 empresas en Málaga. Además, disminuyó la creación de empresas en un 3,63 por ciento.

También destacaron que las exportaciones en la provincia “parecen congelarse”, en términos interanuales en el último año, a fecha de abril, se han obtenido 2.118 millones de euros en exportaciones. “No aumentan de forma significativa, dentro de ser un panorama positivo, no llevamos la misma velocidad”, dijo Del Alcázar.

En este punto, el vicedecano del Colegio de Economistas de Málaga apostilló que estos datos en las exportaciones “pueden ser circunstanciales”, pues éstas en la provincia son “cíclicas y dependen, entre otros, de los cultivos”. En este punto, señaló que “nos puede ayudar mucho la bajada del euro”.

Y es que, según se desprende del barómetro económico del primer trimestre de 2018, el tipo de cambio euro/dólar disminuye respecto a lo observado en barómetros anteriores. “Esto nos da un plus de competitividad”, aseguró el coordinador de informes del organismo colegial.

Por otro lado, resaltaron que la incertidumbre inflacionista debida a la tensión sobre el precio del petróleo continúa, habiéndose llegado, el pasado 22 de mayo, a los 80 dólares el barril debido al anuncio de Estados Unidos de sanciones sobre Irán. “El precio del dólar nos favorece en el turismo, pero nos perjudica en el petróleo”, indicó Pedraza.

Datos positivos

En cuanto a datos positivos, detallaron que la licitación pública crece en un 47 por ciento en el último ejercicio en la provincia de Málaga hasta llegar a los 365 millones de euros, lo que habla, según Del Alcázar “de la recuperación de la inversión pública”.

Además, el número de turistas alojados en establecimientos hoteleros ha aumentado en un 3,20 por ciento en este último trimestre, alcanzándose los 5.430.932 viajeros. “El turismo sigue siendo un valor seguro, pues crece tanto el número de turistas alojados como el de pernoctaciones en la provincia”.

En este bloque, pusieron en valor también que la tasa de paro de Málaga en 2017 ha descendido un 4,09 por ciento, casi el doble que en el resto de Andalucía (2,2%) y el doble que en España (2,01%).

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