Ver la paja en el ojo ajeno…

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Qué daño hace cada día en las empresas la frase: “siempre se ha hecho así”. Que por alguna razón algo se hiciese así hace cinco años no quiere decir que el motivo continúe vigente y menos que siga siendo la mejor forma de hacerlo. Y es que el hecho de estar en el día a día, ocupados por la marcha normal del negocio, nos puede hacer también ciegos ante la evidencia de que ya no funciona lo que sí lo hizo en algún momento del pasado. Es fácil encontrar una solución para los demás, pero es complicado ver la que uno mismo necesita. Claro, que por eso existen los consultores, personas que analizan y asesoran con su conocimiento, pero también con su amplitud de miras al tener un punto de vista no sesgado de la empresa y su entorno.

Ese mismo sesgo en el que nos encierra el día a día, quizá también nos impida ver cómo será el futuro más inmediato y hace que los acontecimientos nos sobrevengan sin que los hayamos previsto y es algo que, últimamente, observo que ocurre ante eso que se ha denominado “digitalización”.

Llevamos un tiempo oyendo por todas partes que si drones que traerán el reparto de mercancías a casa, que si tu reloj avisará directamente al hospital en caso de problema cardíaco (previa suscripción del servicio), o que si la nevera hará el pedido al Amazon de turno cuando detecte que, aunque hay cerveza, puede que no sea suficiente porque se acerca la final de la Champions y sabe que hemos quedado con los amigos en casa, porque el frigorífico también leerá nuestros WhatsApps, claro. Todo eso y mucho más que no alcanzamos a imaginar, entre otras cosas, porque las aplicaciones que vendrán a día de hoy aún no existen, ocurrirá más pronto que tarde, pero estar inmersos en la vorágine diaria y ser simples observadores de la información que nos llega, nos puede hacer pensar que eso ES el futuro y entonces será cuando no veamos venir al futuro de verdad. Todo eso estará en nuestras vidas, pero una cosa es ser y otra estar, por algo en nuestro rico idioma son verbos diferentes.

La revolución digital no son drones que ayudarán a salvar vidas sin contar con las personas, no. Los drones que salvan vidas estarán en el mundo, probablemente, pero si esperamos expectantes a que lleguen, los drones y lo que tenga que venir, como la viga en el propio, no veremos que eso es digital, pero no es transformación ni revolución.

La transformación digital no es impersonal, no es inhumana, ni mata las relaciones entre personas, todo lo contrario… Quien piense que antes del WhatsApp todo era mejor porque solo hablaba con su pareja al llegar a casa al final del día, a lo mejor el cambio que necesita no es el de la tecnología, sino el sentimental. Cuando veo gente que ante la pregunta, ¿estamos preparados para la revolución digital? Piensa en neveras comprando cervezas en lugar de que en personas valorando personas, entonces es cuando pienso, pues no, no lo estamos. La nevera pedirá cervezas no para que dejemos de relacionarnos con la cajera del supermercado, sino para tener más tiempo que poder invertir en relacionarnos más con los que tenemos al lado.

La pregunta no es si estamos preparados para la revolución digital, la pregunta es: ¿estamos preparados para relacionarnos más y mejor con los demás? ¿Estamos preparados para hacer de las relaciones entre personas un pilar aún más fuerte de la empresa? Las personas y las empresas que lo estén marcarán la diferencia y los pequeños en eso, le llevamos años luz de ventaja a los grandes, quien sepa aprovecharlo marcará distancias.

José Ruiz Pardo.                                                                                                       CEO de Goli Neuromarketing y Presidente del Club de Marketing Málaga.

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