Chimeneas Industriales de Málaga: el patrimonio de nuestra provincia

Comienza 2018 y con él se da inicio al Año Europeo del Patrimonio Cultural. Esta iniciativa tiene como fin promover la participación y el acercamiento de los europeos a su patrimonio, además de darle el valor que se merece a todos estos bienes que han moldeado nuestra historia. Málaga tiene mucho que celebrar este año, pues a sus bienes culturales hay que sumarle la rica herencia industrial que aún se conserva en la provincia.

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Fábrica El Chaparil (Nerja). Años 60. Foto José Padial.

El siglo XIX fue una de las épocas de mayor esplendor para la provincia de Málaga. La que, a día de hoy, se levanta como uno de los enclaves turísticos de España, fue la segunda ciudad industrial más importante de nuestro país, por detrás de Barcelona. Esta pujanza ha dejado importantes bienes merecedores de ser reconocidos en el Año Europeo del Patrimonio Cultural, que empieza este 2018.

Ya en la época moderna, numerosas casas de comercio instalaron su sede en Málaga gracias a la actividad que les proporcionaba el puerto, desde donde se exportaban grandes cantidades de productos de la tierra. Así es cómo llegaron a nuestra provincia personalidades tan destacadas como Manuel Agustín Heredia, quien creó la factoría La Constancia o Martín Larios, fundador de la algodonera La Industria Malagueña. Ambos, junto a Félix Sáenz o Guillermo Huelin, fueron artífices de este desarrollo industrial.

“Había fábricas muy importantes, como los altos hornos de Marbella y Málaga, que durante

Altos Hornos de Málaga. Foto Hauser y Menet.

una parte del siglo XIX fueron los primeros de España en producción”, explica Antonio Guzmán, historiador y vicepresidente de la Asociación en Defensa de las Chimeneas y el Patrimonio Industrial (apidma) a Vida Económica. “Aquí se producía incluso más hierro que en el País Vasco”.

Esta época dorada, que aflojó en el siglo XX, dejó un rico patrimonio industrial para los malagueños. Sin embargo, esta riqueza ha quedado escasamente representada. Durante los siglos XIX y XX se pudieron contabilizar en torno a 300 chimeneas en toda la provincia, de las que actualmente solo quedan 13, encontrándose en una situación de protección. “Aunque esta concienciación surge en Inglaterra, se empieza a tomar conciencia en Barcelona, País Vasco, Málaga… de que hay un patrimonio que hay que cuidar y que es importante para el turismo”, comenta Guzmán.

Algunos vestigios de este pasado se pueden encontrar en la capital. Un ejemplo de ello es la chimenea de la Aceitera Larios, en calle Constancia o el edificio industrial de Metalgráfica de A. Lapeira, dedicado a la fabricación de envases de lata usados en la exportación de aceites. La industria de la fundición “Cayetano Ramírez y Pedrosa”, en calle Ferrocarril, se especializó, desde su fundación en el siglo XX, en la fabricación de equipos completos de fábricas aceiteras y en lagares. La Tabacalera, actualmente restaurado, es una de los grandes edificios del siglo XX, dedicado, fiel a su nombre, a la producción de tabaco.

No solo en Málaga capital existen restos de este pasado industrial. “En Nerja nos encontramos con la antigua azucarera llamada San José del Chaparril, que se ha transformado en un instituto. Queda la chimenea como símbolo”, señala el vicepresidente de apidma. En Torre del Mar podemos encontrar la Fábrica de Azúcar de Nuestra Señora del Carmen, convertida en centro expositivo.

Los grandes iconos de la industria malagueña

  • La chimenea de la fundición de plomo de Los Guindos

Esta fábrica, situada en el Paseo Marítimo Antonio Banderas, fue construida en 1923. Su altura inicial, 106 metros, se debía a la especial toxicidad de los gases emitidos, convirtiéndose en la más alta de España. Sin embargo, y por riesgo de desprendimiento, fue recortada, teniendo actualmente una altura de 100-101 metros. Funcionó durante el siglo XX hasta 1975, siendo este su cierre definitivo. La fábrica, tras años de abandono, fue demolida, quedando como símbolo la chimenea que, actualmente se encuentra completamente restaurada, obteniendo el premio Europa Nostra.

 

Chimenea de la fundición de plomo de Los Guindos (Foto: Pepe Ponce).
  • Chimenea de la fábrica de ácido sulfúrico de La Cross

Conocida también como Chimenea de la fábrica de abonos La Trinidad, se encuentra en el Paseo Marítimo Antonio Banderas. Data de 1.890. En esta fábrica se obtenían los abonos artificiales usados para la agricultura. En 1932 pasó a ser propiedad de la Unión Española de Explosivos y finalmente de La Cross, fábrica de ácido sulfúrico, que la mantuvo hasta los años 90.

Chimenea de la fábrica de ácido sulfúrico de La Cross.
  • Chimenea de la Central Termoeléctrica de San Patricio (La Térmica)

Su construcción proviene de 1957, siendo una central eléctrica. Se situó junto a la playa, en la Misericordia, para tomar el agua para su refrigeración. La salida de agua caliente de la fábrica era, incluso, aprovechada por los vecinos para tomarse un baño. El cierre se produjo en 1980, lo que la condujo a un estado de abandono. Esta situación llevó a su derribo, llegando a colocar cargas de explosivos. Sin embargo, la presión ciudadana logró evitar esto y obtener su protección como patrimonio.

Chimenea de la central termoeléctrica de San Patricio (La Térmica).
  • Chimenea de la fábrica de azúcar Nuestra Señora de la Victoria (El Tarajal)

Se encuentra dentro del conjunto arquitectónico que tuvo la Azucarera Malagueña El Tarajal, creada en 1930. Se trata de, prácticamente, el único inmueble industrial de principio del siglo XX que se conserva entero y en un estado relativamente aceptable.

Chimenea de la fábrica de azúcar Nuestra Señora de la Victoria (El Tarajal).
  • Chimenea Industrial de Calle La Serna

Es la única chimenea que aún no se ha podido determinar con claridad a qué tipo de actividad industrial se dedicaba, ya que no existe documentación que lo pruebe. Aunque se piensa que estaba relacionada con la producción de vino.

Esta se encuentra junto al Convento del Carmen y junto al mercado que lleva el mismo nombre. Sufrió un traslado por motivos urbanísticos, situándose actualmente a unos 40 metros de su posición inicial.

Chimenea industrial de Calle La Serna.

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