EL BUENO, EL MALO Y EL FEO “¿El emprendedor, el inversor y el gestor?”.

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Iniciar un proyecto empresarial es creatividad, innovación, ilusión,… Estamos convencidos de nuestra idea. Estamos seguros de que somos diferentes, aunque solo sea un poquito. Y vivimos intensamente el proceso… viajamos hacia lo desconocido!. Hacerlo por primera vez, supone tomar decisiones sin experiencia, basándonos en la opinión de otros: Amigos, familiares, pareja,… asesores, profesionales, maestros,…, vendedores, proveedores,… libros, artículos, internet,.., intentamos encontrar algunas respuestas. También opina nuestro alrededor, aunque no tenga la experiencia, o no se les haya preguntado. Sin embargo esos roles se pueden identificar, de forma resumida:

El perfil empresarial, Emprendedor/Ideólogo/Experto, del que parte la idea a desarrollar. Normalmente cuenta con un grado de especialización que le aporta un valor diferencial respecto a su competencia. Suele ser el científico, el ingeniero, el especialista, el trabajador incansable, el que cuenta con una fe ciega en el producto o servicio a comercializar. ¿EL BUENO?, seguro!. Quizás también loco o inconsciente. El Emprendedor considera al inversor (el malo) como un mal necesario, sí y solo si no le queda más remedio; y le entiende, sólo ve números y no su idea y su esfuerzo. Y al Directivo (el feo) no lo necesita porque se considera suficientemente preparado, y además la sociedad le ha inculcado que puede/debe hacerlo solo. Su centro es su idea.

El Inversor/Financiador/Socio es el perfil que aporta los € para sacar adelante el proyecto. Muchas veces aporta la financiación, las aportaciones dinerarias e incluso las no dinerarias. Cuando se trata de socio inversor adecuado, además aporta un plus a nivel cualitativo para el proyecto empresarial. ¿EL MALO?, ¿quizás por querer seguridad, retorno o transparencia?. El inversor busca proyectos en los que incorporarse, los busca buenos, bonitos, baratos, y aunque su primer objetivo es realizar una buena elección de Emprendedor (el bueno) en buenas condiciones, después querrá hacerla buena. Contar con la capacidad económica le hace sentir fuerte y, a priori, no ve necesario implicar al Directivo (el feo) porque es un gasto. Su centro es la rentabilidad.

Y luego está el Gestor/Administrador/Director. Acostumbrado a dirigir y gestionar proyectos. Habitualmente cuenta con experiencia en la organización empresarial y la toma de decisiones fundamentada. Minimiza riesgos. Formador del Emprendedor/Ideólogo/Experto. ¿El FEO?, quizás por ‘prescindible’. El Directivo, tiene como fuerte la gestión y no tiene vocación de Emprendedor (el bueno). Entiende la figura del Inversor (el malo), aunque no le gusta cualquiera, ya que prefiere uno que aporte valor al Proyecto, Su experiencia se ha basado en conseguir objetivos, lo que le hace poner el proyecto por encima de los intereses personales. Su centro es el proyecto.

La realidad es que las 3 figuras son esenciales para conseguir alcanzar los objetivos de un proyecto empresarial. Existen en cada proyecto, sólo hay identificarlos aunque puedan recaer en una misma persona. Aportarán aspectos complementarios: Empuje y Conocimiento, Seguridad y Garantía, Experiencia y Visión. Y deberán gestionar aspectos personales: Miedos y Egos.

“Las 3 figuras aportarán aspectos complementarios:

Empuje y Conocimiento, Seguridad y Garantía, Experiencia y Visión. “

Muchos proyectos empresariales nacen destinados a morir antes de casi existir. Anticipémonos. No hagamos análisis post mortem del tipo: “Prefirieron morir antes de dejarse ayudar”, o “no existía un correcto reparto de roles”, o “el problema fue un ego mal gestionado”, o “el objetivo común no estaba alineado con los objetivos personales” o…

El futuro es gestionable. Evitemos problemas contando con Profesionales Adecuados.

 

Francisco Fernández.
dirección general y estratégica en Criterio|n

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