Alejandro Franco

“Las Sociedades profesionales ante la subida del IRPF”

03/11/2012

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Alejandro Franco

Entre las recientes medidas adoptadas en el ámbito fiscal por el nuevo Gobierno, la que sin duda ha tenido un mayor impacto en el conjunto de los contribuyentes ha sido la subida de los tipos de gravamen del IRPF para las rentas generales (rendimientos del trabajo y de actividades económicas) y para las rentas del ahorro (rendimientos de capital y ganancias patrimoniales), los cuales se han visto incrementados hasta un 7% y un 6%, respectivamente. Como resultado, nos encontramos un escenario en el que, en el caso concreto de Andalucía, los tipos marginales de tributación del IRPF han quedado fijados en un 56% para la renta general y un 27% para la renta del ahorro.

En este contexto y aun cuando para 2014 se prevé un retorno a los tipos vigentes con anterioridad a esta reforma, muchos contribuyentes que en la actualidad ejercen actividades profesionales como personas físicas se están inclinando hacia la legítima opción de desarrollar dichas actividades a través de una estructura societaria que permita optimizar la carga fiscal asociada a la realización de las mismas.

No en vano, en los casos en los que estas sociedades profesionales puedan aplicar el tipo superreducido del Impuesto sobre Sociedades, la diferencia de tributación bajo esta estructura respecto a la situación actual en el IRPF sería bastante significativa. Lo anterior en la medida en que el tipo efectivo se situaría en un 36,8% agregando la tributación del beneficio en el impuesto sobre sociedades y la del posterior reparto de dividendos en el IRPF, cifra considerablemente menor que el actual tipo marginal del 56% del IRPF.

No obstante, conviene destacar que el colectivo de las sociedades profesionales ha estado situado en el punto de mira de la Administración en los últimos años al estar considerado por la Inspección como una mera interposición de sociedades cuyo único fin es el de remansar rentas y diferir así la tributación.

Prueba de ello son las circulares que han sido emitidas por la Agencia Tributaria exponiendo los riesgos fiscales detectados en estas prácticas, así como, sobre todo, las recientes inspecciones a sociedades profesionales en las que, mediante el nuevo régimen de operaciones vinculadas, la Administración ha cuestionado la valoración de los servicios prestados por el socio a su sociedad profesional, ajustando fiscalmente el beneficio obtenido por las sociedades y reclasificándolo como rendimiento de actividades económicas en el IRPF de los socios. Así, es de esperar que ante la necesidad recaudatoria del Gobierno, estas estructuras queden sometidas a un mayor control tributario en los ejercicios 2012 y 2013.

En este sentido y al objeto de constituir una defensa solvente ante una eventual inspección, los contribuyentes que opten por el ejercicio de la actividad profesional a través de una sociedad (así como aquellos que ya viniesen operando bajo esta estructura) necesitarán disponer de un adecuado soporte documental en materia de operaciones vinculadas que impida la reclasificación de las rentas de la sociedad como rendimientos sujetos a la escala de gravamen general del IRPF en sede de los socios.

 

Alejandro Franco Ortiz,

Asociado Senior del Departamento Fiscal de Garrigues en Málaga


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